En el caso de herencias que deban liquidarse en la comunidad de Madrid, se aplican las siguientes reducciones sobre la base imponible del Impuesto sobre Sucesiones (DLeg Madrid 1/2010 art.21 , 22 y disp.trans.1ª): 

1. Reducciones personales. Se aplica la que corresponda de las incluidas en los grupos siguientes:

– Grupo I: Descendientes y adoptados menores de 21 años.

Reducción: 16.000 €, más 4.000 € por cada año menos de 21 que tenga el causahabiente. Límite: 48.000 €.

– Grupo II: Descendientes y adoptados de 21 o más años; Cónyuges, ascendientes y adoptantes.

Reducción: 16.000 €.

– Grupo III:  Colaterales de 2º y 3er grado; Ascendientes y descendientes por afinidad.

Reducción: 8.000 €.

– Grupo IV: Colaterales de 4º grado, grados más distantes y extraños.

No hay reducción.

2. Condición física o psíquica del adquirente. Con independencia de la anterior reducción, la cuantía de la reducción por discapacidad asciende a 55.000 y 153.000 euros, según que el grado de discapacidad sea igual o superior al 33% o al 65%, respectivamente.

3. Empresa individual, negocio profesional o participaciones en entidades. La reducción se regula en los mismos términos que los que establece la normativa estatal (Ley del Impuesto sobre Sucesiones art.20.2.c)), si bien el plazo de mantenimiento de la adquisición es de cinco años. Concretamente, en las adquisiciones mortis causa, se aplica en la base imponible una reducción del 95% del valor que corresponda a empresas individuales o negocios profesionales y participaciones en entidades, a los que sea aplicable la exención del Impuesto sobre el Patrimonio, o al valor de derechos de usufructo sobre los mismos, o de derechos económicos derivados de la extinción de dicho usufructo, cuando se haga a favor del cónyuge, descendientes o adoptados de la persona fallecida y siempre que, con motivo del fallecimiento, se consolide el pleno dominio en el cónyuge, descendientes o adoptados, o perciban estos los derechos debidos a la finalización del usufructo en forma de participaciones en la empresa, negocio o entidad afectada.

Si no existen descendientes o adoptados, la reducción se aplica a las adquisiciones por ascendientes, adoptantes y colaterales, hasta el tercer grado y con los mismos requisitos. En todo caso, el cónyuge supérstite tiene derecho a la reducción del 95%.

Este requisito de permanencia exige únicamente la obligación de mantener la adquisición durante cinco años, pero no la continuidad en el ejercicio de la misma actividad que venía desarrollando el fallecido. Por tanto, debe mantenerse el valor de la adquisición, así como una actividad, aunque no sea la misma desarrollada por el fallecido, pero no la titularidad de todos los bienes.

4. Vivienda habitual. Esta reducción también se regula en los mismos términos que los establecidos en la normativa estatal (Ley del Impuesto sobre Sucesiones art. 20.2.c)), con la particularidad de que en este caso el límite de la reducción es de 123.000 euros y el período de permanencia de la adquisición en el patrimonio del causahabiente se fija en cinco años. Concretamente, se aplica en la base imponible una reducción del 95% del valor que corresponda a la vivienda habitual del fallecido, en favor de su cónyuge, ascendientes, descendientes o pariente colateral mayor de 65 años, siendo necesario en este último caso que hubiese convivido con él durante los dos años anteriores ( DGT 19-12-96 ). 

5. Bienes del Patrimonio Histórico. Se aplica la reducción estatal (Ley del Impuesto sobre Sucesiones art.20.2.c)), si bien el requisito de permanencia es de cinco años. Cuando en la base imponible correspondiente a una adquisición mortis causa del cónyuge, descendientes o adoptados de la persona fallecida se incluyan bienes del Patrimonio Histórico Español o Histórico o Cultural de las CCAA, que se consideren exentos del Impuesto sobre el Patrimonio, se aplica una reducción del 95% de su valor.

6. Indemnizaciones del síndrome tóxico y por actos de terrorismo. Se aplica una reducción propia, compatible con cualquier otra, salvo cuando la percepción deba tributar en el IRPF, del 99% de las cantidades satisfechas por las Administraciones públicas a los herederos de los afectados por el síndrome tóxico, así como a las prestaciones públicas extraordinarias por actos de terrorismo percibidas por los mismos, cualquiera que sea la fecha de devengo del impuesto.

En el Impuesto sobre Sucesiones los sujetos pasivos incluidos en los grupos I y II de parentesco pueden aplicar una bonificación del 99% de la cuota tributaria derivada de adquisiciones mortis causa y de cantidades percibidas por los beneficiarios de seguros sobre la vida que se acumulen al resto de bienes y derechos que integren la porción hereditaria del beneficiario (DLeg Madrid 1/2010 art.25.1)

Herencias en la comunidad de Madrid

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